LAS 7 LEYES UNIVERSALES
Hay siete
leyes universales que gobiernan todo el universo, el nuestro físico y todos los
demás. Todo lo que hay sigue de forma invariable estas leyes.
Es importante saber aplicarlas bien, porque las
conozcamos o no, creamos en su
existencia o no, estas leyes también nos afectan.
Los 7
Principios fueron escritos por Hermes en el antiguo Egipto. Hermes es
considerado el Padre de la Sabiduría, fundador de la Astrología y descubridor
de la Alquimia.
Toda su enseñanza se mantuvo guardada en forma secreta
para la gente y sólo fue revelada a unos pocos escogidos en aquel entonces. De
allí viene el concepto de "herméticamente" guardado.
Los filósofos herméticos usaban las siete leyes, los
siete principios herméticos para gobernar su vida, su entorno, sus pensamientos
y sentimientos.
A través de ellas hacían la alquimia mental, que era
trasmutar los vicios en virtudes, el odio en amor, el rencor en perdón, lo
negativo en positivo. El conocimiento de las Leyes del Universo nos da la
oportunidad de transformarnos a nosotros mismos y a la materia que nos rodea.
Originalmente,
toda la información se transmitió de boca en boca, sin material escrito. Luego
se inició la recopilación de estas enseñanzas en un conjunto de axiomas y
máximas, en el libro llamado El Kybalión, escrito por tres iniciados.
“Que los labios de la sabiduría permanecen cerrados, excepto para el oído
capaz de comprender.
Donde quiera que estén las huellas del Maestro, allí los oídos del que
está pronto para recibir sus enseñanzas se abren de par en par.
Cuando el oído es capaz de oír, entonces vienen los labios que han de
llenarlos con sabiduría.
Los principios de la verdad son siete: el que comprende esto
perfectamente, posee la clave mágica ante la cual todas las puertas del Templo
se abrirán de par en par”.
Kybalión
La filosofía Hermética considera al universo dividido
en tres planos: físico, mental y espiritual. Estas divisiones son el resultado
de diferentes frecuencias de vibración.
1. PRINCIPIO DEL
MENTALISMO
Dice textualmente: "EL TODO es Mente; el Universo es
mental"
“El sabio a medias, reconociendo la irrealidad relativa del Universo, se
imagina que puede desafiar sus leyes, ése no es más que un tonto vano y
presuntuoso, que se estrellará contra las rocas y será aplastado por los
elementos, en razón de su locura.
El verdadero sabio conociendo la
naturaleza del universo, emplea la Ley contra las leyes: las superiores contra
las inferiores, y por medio de la alquimia transmuta lo que no es deseable, en
lo valioso y de esta manera triunfa.
La maestría consiste, no en sueños
anormales, visiones o imágenes fantasmagóricas, sino en el sabio empleo de las
fuerzas superiores contra las inferiores vibrando en los más elevados. La
transmutación (no la negación presuntuosa), es el arma del Maestro”.
Para analizar este principio tenemos que partir de la
base de que en el Universo donde vivimos existe un creador.
Nosotros somos "a imagen y semejanza" del Creador. El hombre puede crear utilizando
materiales del mundo concreto pero, cualquiera sea su creación, siempre
comenzará en su propia Mente. Como el creador dijo, hágase la luz y la luz se
hizo. Así nosotros desde la mente.
El Universo
es Mental y esto significa que "cada una de las cosas que vivimos depende
de nuestro pensamiento". Para algunos, la vida es una gran oportunidad
para crecer y disfrutar; para otros, la vida sólo es un gran sacrificio y una
continua lucha. La gran diferencia entre ellos está en su propia mente, en su
manera de percibir el mundo. Nuestro "Universo Personal" depende de
nuestro Pensamiento. (Y hay tantos universos como personas.)
"Todo lo que uno llegue a Creer de sí mismo es lo
que va a ver reflejado en el entorno". Si una persona se siente exitosa,
merecedora y poseedora de buena suerte, entonces atraerá hacia sí misma
situaciones y personas que reflejarán su Creencia. Que reafirmarán su premisa
de persona afortunada.
Lo mismo
ocurre con las personas negativas que creen todo lo contrario. También
reafirman sus premisas de persona propensa a desastres.
El Universo
en que vivimos es Mental y responde a lo que elegimos pensar en cada momento.
No existe nada aleatorio en la vida; "Todo lo que ocurre es consecuencia
(efecto) del reflejo de alguna pauta de Pensamiento que mantenemos".
Si el Universo es mental y todo depende de nuestro
pensamiento, entonces tu primera tarea será aprender a "Controlar el
Pensamiento".
2. PRINCIPIO DE
CORRESPONDENCIA
Dice textualmente: "Como es arriba es abajo y como es abajo
es arriba"
Este principio nos permite entender lo que ocurre en
el resto de planos de existencia conociendo solamente uno de ellos, el físico.
Estudiar una parte del todo nos permite comprender el resto.
Este es el principio de la analogía que nos da la
posibilidad de entender la relación presente entre los distintos planos de
existencia.
Cuando llevamos este principio al nivel humano,
podemos modificar las palabras y decir: "Como es adentro es afuera, como es
afuera es adentro".
Todo lo que
sucede alrededor de una persona refleja lo que le está ocurriendo por dentro.
Esto significa que cuando una persona es desordenada con sus cosas, está
demostrando su desorden interno. Por el contrario, quienes están en el otro
extremo y son muy rígidos con el orden están reflejando una rigidez mental en
sus ideas.
Si se analizan las condiciones de vida que rodean a
una persona determinada, se puede saber qué es lo que tiene en su mente. Las
personas estructuradas lo son también mentalmente, del mismo modo, aquellos que
se comportan de una manera caótica o contradictoria, tienen ideas de ese tipo.
Este principio sirve para detectar mentiras. Cuando
una persona está mintiendo, el cuerpo genera cierta incomodidad que en general
toma la forma de picazón en la cara. Los niños tienden a llevarse la mano a la
boca después de decir una mentira; los adultos también se llevan la mano a la
cara pero para arreglarse el cabello, las cejas, o para rascarse la nariz. Esto
no significa que ocasionalmente una persona pueda tener picazón en la cara sin
estar mintiendo. La clave es la siguiente: cuando una persona está prometiendo
o afirmando algo importante y luego se rasca la cara... está mintiendo.
El movimiento de los ojos también acompaña a la secuencia
de los pensamientos. Cuando los ojos miran hacia arriba... se está trabajando
con imágenes. Si se mira hacia arriba y a la derecha... entonces se activa la
parte creativa de la mente y se crean imágenes nuevas. Por el contrario, cuando
los ojos se mueven hacia arriba y a la izquierda... se está activando la
memoria y entonces se recuerdan imágenes.
El Principio de Correspondencia es útil, además, para
ayudarnos en momentos de crisis. Si en un momento determinado te sientes
deprimido, angustiado o preocupado, arreglarte físicamente o mejorar tu aspecto
personal externo inmediatamente influirá en tu estado interno. Si tu vida es
muy caótica y problemática, comienza por poner en orden tu escritorio, tu
guardarropas o tu dormitorio. El orden en lo exterior te ayudará a encontrar el
orden en lo interior.
“La posesión del conocimiento, si no va acompañada por una
manifestación y expresión en la práctica y en la obra, es lo mismo que el
enterrar metales preciosos: una cosa vana e inútil. El conocimiento, lo mismo
que la fortuna, deben emplearse.”
Kybalión
3. PRINCIPIO DE
VIBRACIÓN
Dice textualmente: "Nada está inmóvil, todo se mueve, todo
vibra"
La mente humana está dividida básicamente en dos
partes: la Consciente (donde radica todo nuestro Poder de Decisión) y la
Inconsciente (depositaria de todas nuestras programaciones y recuerdos).
La Mente Consciente es la que se encuentra conectada
con el Espíritu, con el Ser. Solamente puedes actuar en tu ser cuando eres consciente
de lo que experimentas.
La Mente Inconsciente
es el equivalente al Alma; es el gran archivo de las experiencias de esta vida
y de las anteriores.
Finalmente,
tenemos nuestro Cuerpo Físico, que es el vehículo principal para vivir las
experiencias en este plano.
En el Universo donde vivimos no existe nada que sea
totalmente firme o estable. Todo se encuentra en un continuo movimiento, en
continua vibración y transformación. Cada parte del Universo tiende a
transformarse, a evolucionar hacia un nuevo nivel de existencia. Lo único inmutable es el cambio.
En nuestra vida también vivimos sometidos a continuos
cambios y elecciones, la vida nos empuja
siempre a movernos. Las crisis aparecen cuando permanecemos rígidos o
inflexibles en una posición. Cuanto más cerrados estemos en una posición o
idea, más fuerte será el esfuerzo que hará el Universo para movernos de allí.
Hay otras
personas que caen en la inercia y no toman decisiones; cuando eso ocurre, el
Universo mismo toma las decisiones por ellos. Y a veces la no elección es una
elección en sí misma.
¿Qué hace que el cuerpo/situaciones/vida cambie? ...
la Mente.
Si piensas
que a los cincuenta años comienza la vejez de tu vida, tu cuerpo envejecerá, si
crees que a esa edad estás en tu mejor momento, entonces tu cuerpo responderá
dándote vitalidad y entusiasmo.
Si tienes
pensamientos felices, tu cuerpo reaccionará con energías positivas.
Si te
deprimes y sólo ves la vida de una manera muy negativa, lo más probable es que
te enfermes. Las personas que tienen enfermedades crónicas son aquellas que
tienen pensamientos "crónicos", cuando renuncian a los patrones de pensamiento
antiguos y sus ideas más negativas, comienza la curación.
Tu cuerpo "escucha" tu diálogo interno y si
tienes dudas, manifestará esas dudas. Recuerda que no son los pensamientos lo
que se manifiestan, sino las creencias. Manifestarás lo que creas que es, no lo
que piensas que es.
La
secuencia es la siguiente: pensamiento (intelecto), idea (lógica), creencia
(consciente), patrón de conducta o hábito (repetición que crea rutina),
carácter (interiorización), personalidad (exteriorización).
4. PRINCIPIO DE
POLARIDAD
Dice textualmente: "Todo es doble; todo tiene dos polos;
todo, su par de opuestos; los semejantes y los antagónicos son lo mismo; los
opuestos son idénticos en naturaleza, pero diferentes en grado; los extremos se
tocan; todas las verdades son semi-verdades; todas las paradojas pueden
reconciliarse"
En el mundo donde vivimos todo es dual, todo tiene su
par de opuestos. Algunos son: blanco/negro, hombre/mujer, bueno/malo,
amor/odio...
Nuestra función es aprender a "armonizar los
opuestos". Venimos al planeta Tierra a desarrollar la habilidad de
encontrar el justo equilibrio entre los distintos polos. Tenemos que aprender a
pararnos justo en el medio.
El Kybalión
dice que "los opuestos son iguales en naturaleza, pero que difieren en
grados". Para entender mejor este concepto debemos imaginarnos un
termómetro. En él vemos cómo el mercurio sube o baja la escala de grados
indicando la temperatura del ambiente. Pero aquí surge una cuestión clave. Frío
o calor solo son palabras que determinan nuestra sensación subjetiva, sólo
hablan de sensaciones que obtenemos de la experimentación de un único fenómeno:
la temperatura. El límite entre frío y calor no está en el grado cero. La
interpretación es completamente subjetiva.
La conclusión final es que no existe diferencia entre
el frío y el calor. Los dos son extremos de una misma cosa, son polos opuestos,
la única diferencia entre ellos es el grado en el que se están manifestando y
como es percibido por nosotros. Pero en esencia, estamos hablando siempre de la
misma cosa: la temperatura.
Otra parte de este mismo Principio sostiene que
"los extremos se tocan". Un ejemplo práctico: si yo decido viajar
siempre en dirección este y pudiera dar toda la vuelta al mundo, entonces
terminaría en el mismo punto de partida. La pregunta que surge entonces es:
¿Dónde está el oeste? La respuesta más acertada de acuerdo con este principio,
sería que el este y el oeste son lo mismo.
Cada vez que te encuentres viviendo una situación
extrema, es decir, que estés ubicado en uno de los polos y desees revertir o
neutralizar la situación, deberás comenzar a crear la energía de la polaridad
opuesta. De esta manera, llevarás el "termómetro" a su punto medio.
Si deseas transformar una situación, tendrás que
utilizar la energía envuelta en ese par,
se debe trabajar siempre con elementos de la misma naturaleza, a los
cuales les cambia el grado de manifestación.
“Para cambiar vuestra
característica o estado mental, cambiad vuestra vibración.
Para destruir un grado de vibración no deseable, póngase
en operación el principio de polaridad y concéntrese a la atención en le polo
opuesto al que se desea suprimir. Lo no deseable se mata cambiando su
polaridad.
La mente, así como los metales y los elementos, puede
transmutarse de grado en grado, de condición en condición, de polo a polo, de
vibración en vibración.”
Kybalión
5. PRINCIPIO DEL
RITMO
Dice textualmente: "Todo fluye y refluye; todo
tiene sus períodos de avance y retroceso; todo asciende y desciende; todo se
mueve como un péndulo; la medida de su movimiento hacia la derecha es la misma
que la de su movimiento hacia la izquierda; el ritmo es la compensación"
El mismo movimiento que se da en el plano físico,
también se da en los planos emocional y mental. Esto quiere decir que tanto
nuestro humor como nuestros pensamientos también responden a ese ritmo.
Después de
un período de gran tristeza, pesadumbre o dolor, se sucede otro lleno de gran
alegría, felicidad y satisfacción. A veces, los cambios de humor se dan en el
mismo día; uno se siente optimista y alegre, y al rato, triste y preocupado. Se
debe aprender a dominar este movimiento pendular para evitar el arrastre hacia el
extremo.
Este principio está muy relacionado con el Principio
de Polaridad. En cada punta del péndulo podemos ubicar uno de los polos
opuestos y así vemos claramente cómo oscilamos de un extremo al otro.
Raramente llegamos a los extremos totales. Nuestro
péndulo oscila en diversos grados y, así, alcanzamos ciertos grados de
felicidad o de tristeza. El Kybalión define a este ritmo como compensación.
Aunque el movimiento es difícil de medir en números y no sabemos en qué grado
se da, podemos determinar en qué fase del movimiento nos encontramos.
Cuando una persona se encuentra en el polo de la
tristeza, debe saber que en algún momento la vida lo llevará hacia el polo de
la alegría, lo desee o no. Cuanto más profunda sea la primera, mayor será la
segunda. El ritmo siempre comienza por el polo negativo. De esto se deduce que
la medida del movimiento negativo será igual a la del movimiento positivo.
El Principio del Ritmo nos advierte también que los
momentos de felicidad o éxito no son permanentes, tarde o temprano, el péndulo al
avanzar, nos llevará a experimentar el fracaso y la tristeza. Esto no significa
que uno tenga que perder lo que ha logrado, pero es necesario saber que el
periodo de crecimiento o de dicha no es constante.
Existen
casos en que las personas parecen haberse quedado estancadas en uno de los
extremos del péndulo; se dice que esas personas se han "polarizado".
La mayoría tiende a estancarse en los polos negativos: pobreza, soledad,
enfermedad, y demás.
El estudio del Principio del Ritmo nos permite
sintonizarnos con nuestro propio movimiento pendular para aprovechar los momentos
de avance. Pero, con el tiempo se aprende a escapar completamente a este
movimiento pendular. Para lograrlo, busca situarte arriba del péndulo, donde no
hay movimiento de arrastre.
Cuando te
vuelves un observador de tu vida, ya no te arrastran los vaivenes del péndulo,
cuando observas, simplemente es tu vida la que ves balancearse, no tú.
De acuerdo con lo anterior, sabemos que contamos con:
Espíritu, Alma y Cuerpo.
El Espíritu se corresponde con la Mente Consciente. Gracias
a la acción de nuestro Espíritu tomamos decisiones y nos movemos en cierta
dirección; aquí se localiza nuestra "voluntad".
El Alma se corresponde con la Mente Inconsciente, es
el gran archivo donde almacenamos todas las experiencias vividas. El Alma es la
fiel servidora del Espíritu y ejecutará aquello que elija.
El Cuerpo se corresponde con nuestro cuerpo físico,
vehículo necesario para vivir las experiencias en este plano.
Si ordenamos estos niveles de existencia de arriba
abajo (Espíritu, Alma y Cuerpo) y ubicamos el eje del péndulo en la parte
superior, podemos deducir que lo que más sufre el embate de su movimiento es el
cuerpo físico, ya que le toca el recorrido más amplio del péndulo. Le sigue el
mundo emocional o el terreno del Alma y, finalmente, el plano del Espíritu,
donde las situaciones no cambian, aquí el movimiento pendular es muy leve o
inexistente. Por lo tanto, en la medida en que ascendemos a planos superiores,
el embate del péndulo se reduce hasta que desaparece. Esto se logra cuando
ingresamos plenamente en el plano del Espíritu, el plano del eterno presente y
la dicha constante.
En el Universo, todo tiene su propio ritmo: las
actividades, los trabajos, las relaciones y demás.
La naturaleza nos recuerda este movimiento rítmico de
muchas maneras: el ritmo de nuestro corazón, la respiración, las olas del mar,
las mareas, el cambio de estaciones, el día y la noche.
Observa tu
ritmo y aprovéchalo para hacer que todo sea más fácil. Hay tiempo para crear y
para descansar de lo creado. No se puede crear continuamente, ni descansar
continuamente.
“El ritmo puede
neutralizarse mediante el arte de la polarización”.
Kybalión
6. PRINCIPIO DE CAUSA Y
EFECTO
Dice textualmente: "Toda causa tiene su efecto, todo efecto
tiene su causa; todo sucede de acuerdo con la Ley; la suerte no es más que el
nombre que se le da a una ley no conocida; hay muchos planos de casualidad pero
nada escapa a la Ley"
Absolutamente todo lo que estamos viviendo en el
presente ha sido generado en algún momento, lo hemos creado ya sea consciente o
inconscientemente en esta o en otra vida. Cuando decimos que algo nos sucede
"por casualidad", sólo estamos refiriéndonos a una ley que
desconocemos, pero en realidad era un evento que nos tocaba vivir porque lo
habíamos generado de alguna manera.
Es agradable pensar que todo lo bueno que nos ocurre
es el producto de nuestras buenas acciones; pero por el contrario, nos cuesta
aceptar que las situaciones negativas que se nos presentan también las hemos
creado.
Este principio nos da la respuesta al explicarnos que
son muchos los planos de causación, origen de la causa que da lugar al efecto;
algunos de ellos provienen desde muy atrás en el tiempo y están dormidos en la
memoria, son eventos que pudieron darse tanto en la infancia como en vidas
anteriores.
Además, genéticamente recibimos la "influencia"
de... nuestros padres, a eso le agregamos la influencia de cuatro abuelos y, si
seguimos, vemos que también recibimos la influencia de ocho bisabuelos. Así,
esta cadena continúa infinitamente. También recibimos las influencias de la
sociedad en la que crecemos, la religión que practicamos, las instituciones de
enseñanza a las que asistimos, los lugares de trabajo, los clubes, los amigos
que nos rodean, y demás.
Esto indica
que existen muchos planos de causalidad y nosotros somos el resultado de la
suma de dichos planos.
“Nada escapa al principio de causa y efecto, pero hay
muchos planos de Causalidad y uno puede emplear las leyes del plano superior
para dominar a las del inferior.”
Kybalión
Siempre
tenemos la libertad de poder elegir en el presente, que es el único momento que
existe. Lo llamamos "libre albedrío" porque no es más que la
oportunidad que se nos da de elegir nuestros pensamientos. En esto radica
nuestro verdadero poder y es así como tomamos las riendas de nuestra vida.
En este proceso de selección de pensamientos debemos
ser responsables y evitar en todo momento caer en el papel de víctima. Para la
mayoría, es más fácil culpar a alguien o a algo por la infelicidad y, por lo
tanto, se deja de lado la posibilidad de "cambiar y crecer".
Tal como se vio en el Principio de Correspondencia,
debemos recordar que "todo lo que ocurre en nuestra vida es un reflejo de
nuestro estado interno". Cuando algo externo nos produce insatisfacción o
dolor, eso sólo nos está recordando que tenemos una herida que sanar; de otra
manera, no nos alteraríamos.
Es muy recomendable investigar el origen de las
situaciones presentes. Si estás viviendo un momento de soledad, no se debe a
que tienes "mala suerte" y no encuentras a nadie adecuado para ti.
Esa soledad tiene un significado en tu vida; es una lección que debes aprender.
La manera
más rápida de encontrar respuestas a los conflictos que vivimos es formulando
la pregunta a nuestro Ser Superior o
Dios Interno. ¿Cómo sabrás cuándo es el Ser quien contesta tus inquietudes y no
tu propio ego? Hay una clave para reconocerlo: las respuestas del Ser son siempre una forma de paz y armonía para
todos los concernidos.
Todos venimos al planeta con la única función de
sanarnos a nosotros mismos. Por tal motivo, los problemas desaparecen cuando
terminamos de aprender nuestra lección. Así vemos que todo lo malo que vivimos
no es más que la oportunidad de abrir nuestra Conciencia a un conocimiento
nuevo.
De este
principio nace la ley del karma y dharma.
Karma significa acto y dharma recompensa.
El karma y el dharma pueden entenderse como
actividades en dos bancos diferentes. Al primero le debemos dinero y nos
perseguirá hasta que le paguemos. Por el contrario, el segundo nos paga
intereses por lo que hemos depositado
La cadena del karma puede llegar a ser eterna: una
persona quizá sea víctima de alguien en una vida y luego se vuelva su verdugo
en la siguiente, para luego volver a ser la víctima y así sucesivamente... La
cadena se corta cuando una de las partes involucradas decide perdonar, decide
no seguir esa cadena de víctima/verdugo. El karma se disuelve por completo
gracias a la práctica del perdón.
Perdonar no es tan fácil como uno cree. Muchas
personas que dicen haber perdonado sólo hacen un juego intelectual; cuando
vuelven a tener otro problema con la persona "perdonada", el
resentimiento y los reproches aparecen instantáneamente. Esto es lo que
conocemos como "perdono pero no olvido", lo que sólo nos indica que
el perdón no ha tenido lugar aún. El verdadero perdón otorga paz.
Hablaré más extensamente del karma en otra ocasión, ahora merece la pena
terminar de explicar las 7 leyes. Puesto que la ley de causalidad que genera el
karma o dharma, sólo es una de ellas.
7. PRINCIPIO DE GÉNERO
Dice textualmente: "La generación existe por doquier. Todo
tiene sus principios masculino y femenino. La generación se mantiene en todos
los planos"
El Principio de Generación se refiere exclusivamente a
la Creatividad.
Lo que nos
dice El Kybalión es, que para crear algo nuevo, es necesario la conjugación de
dos energías: la masculina y la femenina. Si esta conjugación no se da,
entonces no se da la manifestación.
Este
principio no tiene que ver con el sexo, el sexo es una de sus manifestaciones.
Más allá de nuestro sexo, todos somos portadores de energías masculinas y
femeninas y tenemos que lograr la perfecta conjugación de éstas, (mezcla de
masculino y femenino para crear un neutro,
individualidad o singularidad, como prefieras llamarlo).
El hombre
que es muy machista, es decir, que se ha polarizado en el extremo de la energía
masculina, tarde o temprano sufrirá por la falta de su lado receptivo,
intuitivo o imaginativo. Por otra parte, la mujer muy dependiente o sumisa,
polarizada en la energía femenina, también sufrirá por la falta de iniciativa y
confianza en sí misma. Sin importar nuestro sexo, cada uno tiene que
desarrollar tanto su parte masculina como femenina para sentirse equilibrado. Y
llegar a la manifestación de las creaciones.
En el proceso de la creación, debemos aprender a
conjugar estas energías para obtener el resultado que buscamos.
Una persona que tenga mucha facilidad para imaginar y
visualizar sus metas (energía femenina), nunca obtendrá resultados si no toma
acción en el mundo concreto (energía masculina). Esto también es cierto en el
caso contrario. Hay personas que son muy trabajadoras y concretas en su manera
de actuar (energía masculina) pero carecen de la porción de fantasía que los
puede llevar a renovarse y a inventar algo nuevo (energía femenina).
Cuando notes que alguno de tus deseos no se
manifiesta, lo primero que deberás preguntarte es ¿qué energía te está haciendo
falta utilizar? Quizá te está haciendo falta emprender una acción dirigida
(energía masculina), o quizá no estás listo para aceptar lo bueno que se te
presenta (energía femenina).
“El sabio sirve en lo superior, pero rige en lo inferior.
Obedece a las leyes que están por encima de él, pero en su propio plano y en
las que están por debajo de él, rige y ordena. Sin embargo, al hacerlo, forma
parte del principio en vez de oponerse al mismo.
El sabio se sumerge en la Ley, y
comprendiendo sus movimientos, opera en ella en vez de ser su ciego esclavo.
Semejantemente al buen nadador, va de aquí para allá, según su propia voluntad,
en vez de dejarse arrastrar como el madero que flota en la corriente. Sin
embargo el nadador, el sabio y el ignorante, están todos sujetos a la ley.
Aquél que esto comprenda va en el buen camino que conduce a la Maestría.”
Kybalión