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miércoles, 20 de febrero de 2013

Guerrer@s de luz



¿QUIÉN ES UN GUERRER@ DE LUZ?

Tú que naciste, un día cualquiera, de un año cualquiera, a una hora imprevista y que cuando comenzabas a entender las palabras te preguntabas: que están diciendo, esto debe ser un sueño…no comprendo esas normas y por qué….

Tú que ibas creciendo y apagando tú Luz, habiendo cambiado tus bellos sentimientos por pensamientos de celos, competencia, odio, rencor y dolor. Y los trasformabas, cual alquimista en tú taller mental por emociones desatadas….
Tú que un día dijiste: ¡BASTA YA!, ¡esto no era así!, esto no puede continuar por éste camino, debe haber algo más. 

Iniciaste una búsqueda interna para saber, para recordar quién eras en realidad…tú, amig@: tú eres un Guerrero Espiritual.

Si en esta línea ya te has reconocido como tal, has escogido libremente la misión de devolver al Mundo su esencia de PAZ, AMOR  y LIBERTAD.

Un Guerrero tarda años en auto-reconocerse, pero su implacable deseo de saber, conocer, ir y venir, sus etapas de logros y triunfos, así como las que son desafiantes y de gran dolor, esa montaña rusa por la que todo Guerrero pasa, le hacen plantearse…¿quién soy?…¿qué hago yo aquí?.. Y al final entiende que aunque pierda batallas siempre gana las Guerras de la Vida….Esa seguridad que le dicta su corazón es la propia de un Luchador…de un Guerrero.

Los Guerreros se reconocen entre ellos y comparten batallas vividas, pero las comentan desde una experiencia necesaria, que había de ser vivida para avanzar un paso más hacia la Luz.

Nada ni nadie puede interferir en sus avances, y cuando lo hace lo rechaza, ya que quién le fue útil para tomar fuerzas, ahora es un lastre y entorpece su camino de Luz. El entrar en éste sendero luminoso, es ir hacia delante porque cualquier retroceso hacia atrás, lo empujará al abismo de sus propias experiencias. No hay regreso para el Guerrero sólo existe el caminar de frente, las etapas de descanso que se toma entre contienda y contienda de la Vida forman parte de su aprendizaje.

La vida de un Guerrero, una vez reconocida como tal, oscila entre grandes emociones y pasiones en contrapartida con momentos de baja estima, tristeza y añoranza. Pero esa fuerza de la que fue dotado antes de encarnarse, le hace, recuperarse y trasmutar las bajas vibraciones por las que transitará.

Porque aunque Guerreros nacieron, sus armas están hechas de Luz… Son criticados por los no guerreros, porque pocas veces batallan, pero si han de hacerlo lo hacen en última instancia, cuando sus recursos luminosos no han sido suficientes y aún así lo hacen con tal esmero, educación, firmeza y finura que se verifica la gran Verdad por la que llevan años peleando desde la Luz…

Contra la mentira rehúsan luchar, convencidos de que la Verdad siempre triunfa…

Ellos pierden algunas batallas, pero conforme avanza en su desarrollo, van ganando Consciencia.

El guerrero es el que lleva una vida de luchas de toda índole de las que sale… más o menos victorioso, pero sale adelante. Esos son los Guerreros-as de la Luz, que han elegido ascender con sus proezas hasta la Luz y enseñar a otros no-guerreros a entender cómo funciona la Vida, para que estamos aquí, e iluminar con su presencia los lugares más oscuros…desde su propio hogar, su trabajo, su familia, amigos…entorno social expuestos a ser tachados de “raros” titulo que saben los denomina el sector de los no iluminados.

Cada día son más los llamados a batallar por la Luz y muchos no entienden, no comprenden que sus experiencias están ahí para vencer a las sombras. Que encarnaron en forma de personas cotidianas para enseñar a cortar de raíz cualquier penumbra.

Algunos lo acaban entendiendo, sintiéndolo y aceptándolo.

Otros ni entienden ni desean entender el llamado de la Fuente y se quedan colgados cómodamente en sus Egos. Pero negar e incumplir nuestro Plan y Contrato, no puede traer sino calamidades…porque eludir un compromiso, que fue hecho de forma voluntaria…mueve todas Las Leyes Universales que no transigen con nada ni con nadie.

Pero el guerrero no está solo. Gustan de tener parejas afines en su despertar porque les facilita mucho su labor…a ambos…que mejor que tu propia pareja sea una Guerrero-a de Luz, que además de su proyecto, te ama, te comparte, entiende tus momentos de flaqueza y celebra tus victorias…el Guerrero-a es feliz, de tener un compañero-a que les cuente sus batallas al llegar al hogar.
El Guerrero nace y se hace. Viene a éste mundo como guardián y protector de la Luz, pero como ha de perderse unos años hasta auto-afirmar su condición, debe re-hacerse como lo que es en Verdad…un Maestro de sí mismo.

El guerrero es SENSIBLE  a la realidad en la que se desenvuelve y es ante todo un intercesor para quienes corren el peligro de perderse.

Cuando el guerrero actúa…

… se compromete con su mejor opción. Y se da cuenta de que vivir en conflicto, respecto a lo que es o no es mejor, es no asumir su responsabilidad.
… se guía por el ejemplo, sin temer ser él el ejemplo, sin importar lo que cueste.
… no hace que otro ser humano cargue con su dolor.
… no tiene miedo de mirar lo que no le gusta ver.
… reconoce la impotencia como un mensaje que anuncia el desarrollo de nuevas capacidades.
… sabe que el camino de liberación espiritual que ha escogido lo hará enfrentarse a experiencias y condiciones que parece que lo superan.

Recomiendo leer el manual del guerreo de la luz, si esto resuena como verdad para ti:

El guerrer@ sabe que un ángel y un demonio se disputan la mano que sostiene la espada.

Dice el demonio: "Vas a flaquear. No sabrás cuál es el momento exacto. Tienes miedo".
Dice el ángel: "Vas a flaquear. No sabrás cuál es el momento exacto. Tienes miedo".

El guerrero se sorprende. Ambos le han dicho lo mismo.

Entonces el demonio continúa: "Deja, que yo te ayudo".
Y el ángel: "Yo te ayudo".

En ese momento, el guerrero percibe la diferencia. Las palabras son las mismas, pero los aliados son diferentes.

Entonces él escoge la mano de su ángel.

Cada vez que el guerrero saca su espada, la utiliza.

Puede servir para abrir un camino, ayudar a alguien, o alejar un peligro. Pero una espada es caprichosa, y no le gusta ver su lámina expuesta sin razón.

Por eso el guerrero jamás amenaza. Puede atacar, defenderse, o huir, cualquiera de estas actitudes forma parte del combate. Lo que no forma parte del combate es desperdiciar la fuerza de un golpe hablando sobre él.

Está siempre atento a los movimientos de su espada porque la espada también está atenta a sus movimientos.

Y ella no fue hecha para ser usada con la boca.


A veces el mal persigue al guerrero de la luz; entonces, con tranquilidad, él lo invita a entrar en su tienda.

Y pregunta al mal: "¿Tú quieres herirme o quieres usarme para herir a otros?"

El mal finge no oír. Dice que conoce las tinieblas del alma del guerrero. Hurga en heridas no cicatrizadas y clama venganza. Recuerda que conoce algunas artimañas y venenos sutiles que lo ayudarán a destruir a sus enemigos.

El guerrero de la luz escucha. Si el mal se distrae, él hace que retome la conversación, y le pide detalles de todos sus proyectos.

Después de oírlo todo, se levanta y se va. El mal ha hablado tanto, está tan cansado y tan vacío, que no tendrá fuerzas para acompañarlo.


El guerrero de la luz, sin querer, da un paso en falso y se hunde en el abismo.

Los fantasmas lo asustan, la soledad lo atormenta. Como había buscado el Buen Combate, no pensaba que esto pudiera sucederle nunca a él; pero sucedió. Rodeado de oscuridad, se comunica con su maestro.

- Maestro, caí en el abismo - dice -. Las aguas son hondas y oscuras.

- Recuerda esto - responde el Maestro -: lo que ahoga a alguien no es la inmersión, sino el hecho de permanecer bajo el agua.

Y el guerrero usa sus fuerzas para salir de la situación en la que se encuentra.


Una espada puede durar poco. Pero el guerrero de la luz tiene que durar mucho.

Por eso no se deja engañar por su propia capacidad, y evita ser tomado por sorpresa. Él da a cada cosa el valor que merece tener.

Muchas veces, ante asuntos graves, el demonio musita en su oído: “No te preocupes con esto porque no es serio”.

Otras veces, ante cosas banales, el demonio le dice: “Necesitas dedicar toda tu energía para resolver esta situación”.

El guerrero no escucha lo que el demonio le está diciendo: él es dueño de su espada.


El guerrero de la luz contempla las dos columnas que están al lado de la puerta que quiere abrir.

Una se llama Miedo, la otra se llama Deseo. El guerrero contempla la columna del Miedo y allí está escrito: “Vas a entrar en un mundo desconocido y peligroso, donde todo lo que aprendiste hasta ahora no servirá para nada”.

El guerrero mira la columna del Deseo, y allí está escrito: “Vas a salir de un mundo conocido, donde están guardadas las cosas que siempre quisiste, y por las cuales luchaste tanto”.

El guerrero sonríe, porque no existe nada que lo asuste ni nada que lo retenga. Con la seguridad de quien sabe lo que quiere, él abre la puerta.
(Fuente: Manual del guerrero de la luz. Paulo Coehlo)


A todos los que están buscando su camino…somos muchos los que trabajamos y luchamos a favor de la Luz. Recordar que siempre se puede elegir, como vives y como te sientes, respecto a algo.
La luz es libre albedrío, es libertad para elegir…la oscuridad quiere elegir por ti, a menudo haciéndote creer que no tienes elección. Pero puedes creer que no tienes elección, pero SIEMPRE hay elección. Busca en ti las respuestas que te devuelvan a esa capacidad de elegir por ti mismo…

jueves, 27 de septiembre de 2012

Los Mudras

Mudras


Son gestos realizados normalmente con los dedos de las manos para abrir o cerrar circuitos de energía, según se requiera. Se practican con una presión ligera de los dedos hasta sentir un flujo de energía por el cuerpo, mientras que las manos están relajadas.
Se pueden practicar en cualquier momento, no necesita de ningún ejercicio mental.

Se desconoce su origen pero llevamos 3000 años practicándolos, al menos los budistas e hindúes. Tal vez se pierda en la noche de los tiempos cuando el hombre primitivo disponía de un conocimiento ahora perdido y ya dibujaba aquellas manos en diferentes posturas en la cueva. Las manos siempre han sido una característica humana que abarca más allá del físico, entendiendo la humanidad como cualidad. Además las manos poseen zonas donde se reflejan los distintos órganos y partes del cuerpo, aspectos de nuestra vida y personalidad, y en los 5 dedos tenemos conexiones con los chacras.

 Todo esto al alcance de un gesto con las manos, solo hay que probar para saberlo. Aprendamos a utilizar alguno:

Mudra de la Armonía


   
Une la punta del dedo pulgar con la yema de tu dedo índice en ambas manos y estira el resto de los dedos pero no completamente, deben estar relajados. Este gesto nos alivia los desórdenes del sistema nervioso, equilibra, relaja y favorece la memoria, la atención y la concentración.


Mudra de la Sabiduría


Une la punta del dedo pulgar con la yema del dedo corazón de ambas manos, el resto de los dedos quedan extendidos, pero relajados al igual que en el anterior. Nos conectamos con la sabiduría universal y cuando lo practicamos, cosas importantes surgirán en lo profundo de la consciencia. Aquí se pueden hacer todas las preguntas porque nos ponemos en contacto con el Ser  que nos dará todas las respuestas para que escuches sus sabios consejos y sus importantes mensajes sobre ti mismo y sobre tu vida. Se potencia la capacidad de escuchar atentamente.


Mudra de la Energía y de la Vitalidad
 
 

Para realizar este mudra une tu dedo pulgar con el anular en ambas manos, el resto de los dedos permanecerán extendidos, al igual que en los anteriores. Cuando te sientas cansado o agotado, física, mental o anímicamente podrás revitalizarte.


Kubera mudra
 
En una mano o en las dos, teniendo más potencia si lo realizas en ambas. Junta las yemas de los dedos pulgar, índice y corazón. Y dobla hacia el centro de la palma de la mano los dedos anular y meñique. Este mudra es algo mágico pues realmente no tiene una propiedad concreta más que concentrar toda la energía en algo concreto, sea del tipo que sea, ayudando a conseguirlo. Da muy buenos resultados para buscar aparcamiento, pero cuidado con lo que se desea, hay que ser conscientes de lo que pedimos y no desear mal a nadie.

Mukula mudra
  

Se realiza uniendo todos los dedos de la mano de forma que se toquen unos con otros. Sirve para aliviar la parte del cuerpo que duela o esté tensa y para dar fuerza al área afectada. Se aplica sobre la zona afectada con la mano derecha o ambas manos, y es como si aplicáramos un rayo de energía.


 Prana mudra

 

El anular y el meñique se unen sobre la yema del pulgar, los demás dedos quedan extendidos. Se hace en las 2 manos.
Con esta postura se estimula la energía del chacra base, aumenta la vitalidad en general, reduce el cansancio y el nerviosismo, y mejora la vista, por eso se lo utiliza para paliar dolores oculares.
A nivel anímico-mental, otorga la perseverancia y la capacidad de imponerse, una sana confianza en uno mismo, el valor para un nuevo inicio y la fuerza de soportar algo hasta el final. La visión clara pone también de manifiesto una percepción mental y una cabeza clara, es decir, de pensamientos e ideas estructuradas con toda claridad.


Mudra Mano Abierta


Con la mano derecha, la palma de la mano hacia afuera, los dedos algo separados y sin forzar como si descansasen de forma natural. La mano izquierda descansa sobre el corazón.
Lo puedes acompañar con cualquier tipo de meditación s
obre protección, como superar los miedos, las angustias, las dudas... o simplemente cuando necesites sentir protección o esperanza de que podemos superar cualquier obstáculo que se nos presente.
Hay momentos en nuestra vida en los que sentimos una especial vulnerabilidad y desprotección. Este gesto alivia nuestros miedos más profundos y conflictos internos. Es la luz al final del túnel. Ese miedo se ve sustituido por una esperanza en el triunfo final y la confianza que más necesitamos para abordar los problemas a los que nos enfrentamos.


Para obtener beneficios de los mudras basta con practicarlos, no es necesario que creas, ni que entres en algún estado especial de consciencia. Con estos pequeños gestos se pueden hacer grandes cosas,…haz la prueba.

viernes, 21 de septiembre de 2012

La Meditación

Sin importar el camino que recorras, cuál sea lo que buscas o lo que necesites, esta herramienta será muy útil. Para todos los que practican o quieren practicar 

La meditación
Es la práctica de un estado de atención concentrada.



Un poco de teoría

La atención es estar alerta.
Somos como robots autómatas ejecutando nuestras rutinas. Te levantas y te preparas para ir a trabajar y no eres consciente de lo que haces, funcionas en piloto automático. Tu atención está el lo que pasó ayer, lo que harás luego, mañana, hablas contigo, piensas cosas que nada tiene que ver con lo que haces. Como un autómata, tan solo reaccionas. Y tu simplemente no estás atento a lo que estás haciendo en ese momento.
El cerebro funciona así: cuando no sabías conducir y conducías con el profesor de la autoescuela, tu atención era máxima. Era una alerta, nunca habías conducido, de hecho no sabes y ahí estás, conduciendo. Ahora tú sabes conducir, no hay alerta, tu atención es mínima.
Cuando la mente normaliza un suceso, normaliza es algo nuevo que se vuelve cotidiano, deja de prestar atención para funcionar en piloto automático.
La atención es prestar atención a cada momento. Estar atento en lo que haces, sientes y piensas a cada momento, concentrado en lo que tienes ahora entre las manos.

La concentración
Es el arte de mantener tu mente en el lugar que conscientemente le destinas. Desarrollar la concentración no sólo te ayudará a lograr una profunda meditación sino que te permitirá utilizar tu mente más eficientemente.

Ejemplo:
Si estas viendo una flor, obsérvala, sé consciente de que la observas, te recreas la vista en ella, la ves detalles, no dejes que tu mente piense en la flor. Si la mente comienza a pensar en la flor, verás que te distrae, no pensamientos, sólo observa la flor atentamente. Observa como si nunca hubieras visto una, como si no supieras lo que es, como si delante de ti de un momento a otro fuera a saltar o a cambiar de color. Eso es atención concentrada, eres todo tú en el presente sin mente.

Sé que es muy difícil de mantener, pero practicando todo se puede.
Si estás decidido a probar que puedes estar y mantener un estado de atención, empieza a practicar ya.

Como
Hay 2 tipos de meditación: Pasiva y Activa.
La meditación pasiva es la que se desarrolla en una postura determinada en total inmovilidad y poder permitir que nuestra mente, que esta en constante movimiento, se aquiete.

Eso solo es una forma de meditación. La meditación es una función que ejecuta nuestro intelecto y como las demás funciones: memoria, lógica,… puede emplearse en cualquier momento.

De ahí que llamemos activa a la que desarrollamos durante nuestras actividades como al comer, al hablar, al trabajar.
Para trabajar le meditación activa, crea el hábito de preguntarte bastantes veces al día estas 3 preguntas:

¿Quien eres? Con esta pregunta detectamos quien está diciendo esas cosas, yo o el autómata.

¿Dónde estás? Con esta localizamos nuestro foco de atención, le preguntamos a la mente dónde está.

¿y que estás haciendo? Con esta preguntamos obligamos a la mente a ser consciente, nos trae ese “darnos cuenta”.

Te servirá para ayudarte a llevar la atención al presente. Verás que al principio ni siquiera te acuerdas de hacerte las preguntas. Luego según vayas descubriendo lo lejos que te vas del aquí y ahora, empezarás a poner más atención y poco a poco habrás llegado a crear el hábito de darte cuenta.
Ahora ya estás meditando, cada vez que observas atentamente el aquí y ahora estás meditando.

El problema es la mente que no la gusta nada eso de estarse quieta y callada, la aburre y la frustra, así que nos ofrece resistencia. Cuanto más luchas para que no te distraiga, más te distrae. Deja de luchar.

Ejemplo de cómo ignorar a la mente
Estás mirando un trocito de cielo desde tu campo de visión, y un pájaro cruza por delante, pero no le sigues con la mirada. Si consigue desconcéntrate, no pasa nada, vuelve a intentarlo.

Todas las técnicas son eficaces pero ninguna es milagrosa, Cuando creamos el hábito de estar conscientes, (las 3 preguntas), es más fácil aquietar la mente, ya hemos aprendido a no seguir el pájaro con la mirada.

Ahora que hemos aclarado un poco, que meditar es una función del intelecto y hemos trabajado con la experiencia de estar atentos y concentrados, vamos con la meditación del tipo pasiva.

Un poco de práctica
Busca un lugar tranquilo, en un momento tranquilo, procurando que sea diariamente igual, para crear rutina.
Sentado o tumbado, relájate y respira profundamente unas cuantas veces. Los ojos abiertos, cerrados o entreabiertos como más cómodo estés, inténtalo de varias formas, permítete cambiar. La meditación es ante todo una herramienta que nos proporciona ese "conócete a tí mismo" y la podemos divivir en 4 fases o niveles de ir hacia adentro.

La primera es fijar la mente en un solo objeto, sonido, foto, luz, vela, esquina,…lo que sea. Eso no es importante, importa fijar la mente en un solo objeto. Como  puede ser la respiración.
Cuando respires llena por completo los pulmones y expulsa todo el aire, lleva tu atención concentrada a este mecanismo. Observa que hay 2 momentos en los cuales ni inhalas ni exhalas, observa cuando cambia de inhalación a exhalación y viceversa, siente como en esos instantes no hay movimiento. Si mantienes tu atención concentrada aquí, te dará la oportunidad de tener a la mente observando, alerta, callada y quieta. No pienses en la respiración tan sólo observa atentamente. Esto permite que la mente se calme y se vuelva hacia adentro.
Tu cuerpo se relaja, has de estar cómodo. Es normal sentirse inquieto, tener hormigueos, picazones, cualquier cosa que nos distraiga. No pasa nada enseña a tu cuerpo a no ser tan caprichoso, si se te duerme un pie no te va a pasar nada, ignóralo, no vas a perder una pierna por prestar atención durante unos minutos.

La segunda es cuando la primera fase se logra y el flujo de pensamientos, visiones, sensaciones externas, etc, se detiene y empezamos a deshacernos del contenido de nuestra mente inferior. Son los miedos, culpas, heridas, todo lo que necesita ser “limpiado”.

En la tercera nuestra mente inferior ha sido totalmente explorada y  empiezas a explorar la conciencia, la verdadera meditación comienza ahora.
Se empieza a sentir una consciencia expandida, una sensación de paz y tranquilidad muy parecidas a las que experimentamos justo en los instantes antes de dormirnos, cuando estás a gusto y te dejas ir.
Ahora es muy fácil mantener tu mente ahí, es el estado en donde la mente deja de esforzarse. Es la experiencia del Silencio Interior que genera un estado de felicidad y paz indescriptibles.
Cuando llegamos a esta fase podemos sentir muchas cosas; uno empieza a sentir que es parte de un todo, uno empieza a sentirse relacionado con toda la existencia, uno es la existencia, todo se une para formar una unidad, el tiempo y el espacio desaparecen con el sentido que nosotros lo conocemos, todo es sólo consciencia.
Se empieza a oír dentro de tu cabeza un zumbido, como de ruido blanco, es un sonido que proviene de tu interior y que sólo ahora en calma y silencio eres capaz de apreciar. Ese sonido es el sonido del universo, estás sintonizando la frecuencia del cosmos aunque no logres captar ningún dial, estás escuchando todo lo que hay. En esta frecuencia empiezas a sentir que formas parte del todo.

En la cuarta fase, ya no es fácil salir de este estado de concentración, estamos profundamente sumergidos en nosotros mismos. Estamos absorbidos y embriagados con lo que experimentamos. No hay sensación de cuerpo, ni del lugar en el que estamos, somos capaces de vernos a nosotros mismos como algo más que nuestro ego personal. Como una parte del todo.
Aquí decimos que tu consciencia ha trascendido. Te has trascendido a ti mismo. Tu consciencia se ha unido a la consciencia superior entonces es cuando la verdadera Consciencia del Ser es alcanzada. 

Mediante el cultivo de la meditación una persona puede alcanzar los niveles más profundos de la consciencia. Alcanzado este punto no hay límites, tan sólo los que te auto-impongas. Podrá ser capaz de conocer todo, incluso el pasado y el futuro.
En ese nivel de conocimiento la persona no sólo residirá en el reino humano, sino también podrá viajar fuera del cuerpo para visitar otros planos.
Al estar frente a alguien, esa persona podrá ser capaz de conocer sus pensamientos y sentimientos, incluso podrá captar asuntos de personas que no se encuentran cerca, ya que la visión, alcanzará muy lejos. Por ejemplo, si sus padres viven en un lugar muy lejano, sólo con concentrar la atención en ellos podrá observarlos. Al enfocar la audición hacia una persona determinada podrá escuchar su voz…

La práctica de la meditación ha de ser constante pero no continua. Es decir, durante el día procura practicar meditación activa, las 3 preguntas. Mientras realizas las distintas actividades del día.
Luego cuando llegue el momento de la meditación pasiva no estés más de 20 o 30 minutos.
Si tienes poca práctica o te cuesta mucho pasar del primer nivel,  5 minutos es más que suficiente para la mente. Por falta de costumbre la mente se cansa, agota y agobia, no llegues a ese extremo, déjalo antes. Esto debe ser agradable, nunca es una experiencia tediosa. Damos importancia a los logros, pero no se la damos a los intentos. Poco a poco con la práctica podrás permanecer más tiempo e ir alcanzando niveles más profundos de consciencia.
Se pueden sentir sensaciones corporales tales como movimiento, vibración, sensación de elevación, corrientes,…  Es normal sentir miedo y que eso nos frene. Tenemos miedo a lo desconocido sólo es eso.
También es normal que haya saltos. Un día alcanzamos un estado de meditación muy profundo y después nos pasamos mucho tiempo sin poder experimentarlo de nuevo.
Una pequeña advertencia, cuando alcance el cuarto nivel, el más profundo sentirá que le cuesta volver y que a veces, al volver, salta nuevamente a ese estado, y así sucesivamente va alternando la consciencia normal con la profunda, sin poder controlarlo. Sentirá miedo incluso, pero el miedo es desconocimiento. Lo que ocurre es que su conciencia se ha ido muy lejos, muy adentro y necesita unos minutos para volver. Si se asusta y quiere salir más deprisa de lo que puede, ocurre esta especie de mareo.
Cuando esté en meditación profunda y desee volver tan sólo quiera volver y tómese su tiempo, con calma, ya está regresando, no se quedará por allí. Unos segundos  después empezará a recuperar las sensaciones de corporeidad, del entorno, sus sentidos le transmiten de nuevo. Tómese tiempo para estirarse, sentirse bien y cuando quiera abra los ojos.

Con esto espero ayudaros en la práctica de la meditación, ya me iréis contando…